Como muchos de vosotros sabeis, hasta que me vine a Madrid estuve compaginando los estudios con el obrador, y ahora, por muchos kilómetros que me separen de la fábrica, me toca echarles una manita (es lo que pasa con las empresas familiares).
El caso es que estamos pensando tanto en lanzar nuevos productos (sin higo), como nuevas recetas de los actuales y he hemos pensado… ¿Por qué no regalar un par de cajas para que la gente nos diga qué le parecen los bombones que hacemos a día de hoy?
¿Quieres saber cómo ganar una de las cajas?
Es más fácil de lo que te puedas imaginar, simplemente tienes que pedírmela vía Twitter (@chocolateando) y elegiré a tres personas mediante un método muy sencillo. Numeraré las peticiones y sacaré tres números aleatorios de random.org
A cambio solo se os pide una cosa, que os cojais folio y papel (o el ordenador) y escribais qué os parecen los bombones, su sabor, textura, presentación, envase… Todo lo que querais. Si quereis podeis darnos ideas para mejorar o publicar en vuestro blog la experiencia para publicitarnos, pero eso ya es opcional, lo que nos interesa realmente es vuestra opinión sobre el producto.
PD.: Si no teneis Twitter podeis probar a dejar un comentario, lo mismo teneis suerte y entrais en el sorteo
ACTUALIZACIÓN: Esta vez se regalan solo en Madrid, ya habrá regalitos para el resto de España, no os preocupeis
Saludos,
Javi
aqui te dejo mi comentario,me animo ha hacerlo ya que parece que tenemos cierta similitud yo procedo de familia chocolatera , siempre he estado entre maquinas ,moldes ya sabes … eso si ,mi forma de hacer bombones es casi completamente artesanal,si alguna vez necesitas algo o se te presenta alguna duda no dudes en mandarme un email Para que te hagas una idea la fabrica, la cual empezo mi abuelo ,es del año 1926 hace unos años .Saludos y espero noticias tuyas .
Hola Javi
Os conocí el año pasado en Alimentaria en Barcelona.
Los bombones me parecieron buenísimos.
Yo también tengo un blog de chocolate desde hace poco. ¡Suerte con el tuyo y con vuestro trabajo!
Un cordial saludo,
Nerea